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viernes, 24 de noviembre de 2017

Trabajar para el siguiente y Diputados de Distrito

Quiero presentar a los amigos de Internet el concepto “trabajar para el siguiente”: una filosofía de trabajo y de vida fundada en que todas nuestras actuaciones están interrelacionadas, y que todas las acciones que como individuos realizamos, tienen influencia en otros.

Trabajar para el siguiente implica interés en él/ella y tenerle en consideración así como las consecuencias de nuestras obras, y hacerlas de manera de no producirle “hechos indeseados”; también rectificar cuando por ignorancia las hayamos producido.

Trabajar para el siguiente es particularmente importante en el campo de la política donde las acciones de los políticos afectan a tantos “siguiente”, y donde las leyes han de ser hechas para favorecer a todos los siguiente y no solo a unos pocos de ellos.

Trabajar para el siguiente se ha utilizado en empresas sensibilizadas por la responsabilidad social y sobre todo por la prevención de riesgos laborales; y se ha hecho con el liderazgo de la dirección obteniéndose resultados espectaculares en términos de ambiente laboral y de resultados económicos para la empresa y los trabajadores, lo que anima a explorar su aplicación en otros campos como en el campo de la política.

Trabajar para el siguiente puede ser implementado en el campo político igual que  en las empresas teniendo en cuenta un par de diferencias: una que la dirección de la cosa pública, es decir sus dueños somos la gente, o sea el pueblo, y otra: que los empleados es decir los  trabajadores, son los políticos.
Entonces, en la democracia de partidos actual en España ¿es en realidad el pueblo quien tiene el poder? Y ¿son realmente los políticos y los partidos en donde se encuentran los empleados de la gente? Muchos pensamos que por desgracia la respuesta es no.

El problema es que en el sistema político actual de listas electorales el poder no está en el pueblo, sino en los partidos que hacen las listas, y los diputados no son los empleados del pueblo, sino de los partidos que son quienes les pusieron en las listas y les controlan con la disciplina de partido, lo que ha llevado a una corrupción generalizada, descontento general, paro, indignación desigualdad y últimamente intentos de desmembración de la unidad territorial de España.

La solución pasa por desmontar el régimen de partidos y sustituirlo por una verdadera democracia; con diputados de distrito elegidos en distritos electorales uninominales pequeños, de tamaño barrio; elegidos por mayoría en una o dos vueltas; que bajo el control del distrito trabaje los días laborales en los parlamentos y en el fin de semana en el distrito atendiendo a sus votantes; que practique el concepto “trabajar para el siguiente” y que represente al distrito frente a los posibles desmanes del Gobierno de turno, y con la posibilidad de ser despedido por el distrito sino lo hace adecuadamente.

Diputados de distrito y trabajar para el siguiente son dos conceptos que van de la mano para beneficio del pueblo y base de una verdadera cultura democrática. Conocerlos es el primer paso para que la gente los reclame y se terminen imponiendo.

Si te ha gustado el tema compártelo con tus amigos y pídeles que firmen compartan o incluso promocionen  la petición, lo que mejor les venga, cuantos más seamos mejor.
Puedes tener más información sobre esto si me sigues en mi blog, y más ideas sobre qué hacer para tener diputados de distrito siguiendo a D. A, G. Trevijano y su MCRC (Movimiento Ciudadano para la República Constitucional), como yo hago.


Gracias.

domingo, 12 de noviembre de 2017

¿La crisis catalana es una oportunidad?



Los "indepes" catalanes pretenden sustituir el estado español  de partidos por un estado catalán de partidos desmembrando la nación española; están equivocados porque el problema es el estado de partidos, sea monárquico o republicano.

La solución para España y Cataluña es terminar con el estado de partidos y sustituirlo por un régimen democrático verdadero basado en la libertad política colectiva, que verdaderamente permita a sus  gentes elegir a sus representantes y a sus gobernantes directamente, por separado y asegurar la separación de poderes. Y ello en una España unida.

Si los "indepes" catalanes entendieran ésto y aplicaran su vigor admirable y sus energías a este fin, contarían con muchos del resto de los españoles para conseguirlo. Así la crisis catalana sería una oportunidad de mejora para todos.

PD la libertad política colectiva es un concepto de D. A. Gª Trevijano y su MCRC.

sábado, 4 de noviembre de 2017

Los partidos nacionales y los nacionalistas son todos partes del régimen del 78

Los partidos nacionales y los nacionalistas son todos partes del régimen del 78 y diseñan la política en sus cavernas y la imponen a través de sus representantes en los parlamentos y la disciplina de partido.

Cada partido tiene su propia corrupción y cuando hay consenso entre ellos hay reparto de poder; y cuando no lo hay, como en la cuestión catalana, el dialogo es imposible y nos llevan al caos.

Si cada diputado de distrito (DdD) estuviera cada fin de semana en su barrio-circunscripción atendiendo a sus  votantes, la política estaría controlada por la gente, no por los partidos. En este tipo de régimen verdaderamente democrático el caos actual no existiría, sin embargo Los partidos no consentirán porque son órganos de poder del estado. O sí si la gente se lo exige con la suficiente fuerza.


Si te parece buena idea presionar de manera pacífica a los partidos para tener un sistema representativo basado en los diputados de distrito, comparte la idea con tus amigos e invítales a firmar la petición, cuantos más seamos mejor.