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sábado, 28 de enero de 2017

Diputados de distrito (DdD): los partidos no los dejarán; o sí si se les presiona lo suficiente

Asistimos una vez más al espectáculo de los partidos en busca de sus líderes, y aparecen en la prensa especulaciones sobre movimientos internos, convocatorias de congresos, apoyos más o menos velados de la prensa por unos u otros candidatos etc. ¿Y todo eso para qué?

 La razón es simple: con los galones de líder viene la capacidad de hacer las listas electorales. Quien aparece en los primeros lugares de la lista de un partido estatal ocupará un lugar en el Congreso, o en el Senado y tendrá prerrogativas: sueldo, influencia, aparición en los medios, posibilidad de empleo en las grandes empresas cercanas al poder etc.

Y con el escaño vendrá el agradecimiento a quien le puso en la lista en  forma de obediencia a sus directrices en las tareas del  Congreso o en el senado: redactar leyes, controlar al Gobierno, presentar iniciativas parlamentarias etc.

¿Cómo pueden contrariar los diputados elegidos en listas de partidos a las directivas de los líderes que les pusieron en ellas? NO PUEDEN, porque están sujetos por una “disciplina de partido” y se arriesgan a ser expulsados del grupo parlamentario, perder privilegios y a una lapidación mediática por parte de la prensa afín al partido al que “pertenecen”. El sistema de listas de partido hace que parlamentarios no solo representen a los partidos sino que literalmente les pertenezcan.

Las listas de partido (abiertas o cerradas)  permiten a los partidos tener “atado y bien atado” con una suerte de circulo vicioso del poder,  la prevalencia de sus intereses sobre todo lo que pasa en el Parlamento, y esto como sabemos por experiencia  no solo no coincide con los intereses de los ciudadanos, sino que en muchas ocasiones les  perjudican, en beneficio de grandes compañías, bancos o los partidos mismos.

Los partidos son el poder en España y ninguno de ellos permitirá que se eliminen las listas electorales, porque todos ellos saben que son la fuente de su poder. Ninguno de ellos permitirá nunca que los ciudadanos elijan a sus propios diputados de distrito en circunscripciones de unos 100.000 habitantes y sin listas. ¿O se verán obligados por la presión popular pacífica de la gente?

Presionarles ¿cómo?. La forma de presión por excelencia es la abstención activa, en las elecciones, lo que deslegitima el sistema, que ya está en marcha desde hace ya tiempo y es efectivamente el grupo de votantes que ha ganado las elecciones de 2015 (30,33%) y 2016 (33,52%); pero necesitamos ser todavía más y eso requiere hacer pedagogía y explicar el concepto DdD para que la gente sepa qué son y qué hacen. En este blog hay una entrada a youtube que lo explica de forma muy sencilla. 

Se puede presionar de varias maneras: practicando la abstención activa, como se ha dicho, pero también  participando en la difusión del concepto DdD, interesándose en conocer el concepto, buscando material informativo en youtube y otras redes y compartirlo con los amigos, buscando y  firmando peticiones de Change que se refieran al tema etc. Toda piedra hace pared y las nuevas tecnologías permiten llevarlas a cabo simultáneamente.

Si estás de acuerdo ya sabes, firma y comparte la petición. Y si puedes promociónala, lo que mejor te convenga.… Cuanto más seamos mejor.

domingo, 22 de enero de 2017

¿Por qué diputados de distritos uninominales?

En España las elecciones se llevan a cabo mediante listas electorales, y las hay de 36 nombres como las de Madrid, o de 16 como las de Valencia o de 1 como la de Ceuta. Y ello presenta desigualdad en la calidad de la representatividad que ofrecen los diputados a sus votantes, pues mientras el votante de Ceuta sabe quién le representa, el de Valencia no sabe quién de los 16 lo hace, y mucho menos el de Madrid con los 36 de su lista.


Así el votante de Ceuta sabe a quién dirigirse si tiene un problema, pero el de Madrid no; ¿A quien de los 36 se dirige si por ejemplo viajaba en el AVIA de Santiago? O el de Valencia ¿a quién de los 16 se dirige si tiene un familiar víctima del accidentes del metro de Valencia? ¿Se dirigirá a los partidos que pusieron en sus listas a esos diputados? ¿Y le servirá de algo?

Todos los ciudadanos deberían estar representados en el Congreso como los de Ceuta: por un diputado al que conocen por nombre y apellido, a quien se pueden dirigir para conseguir su ayuda y a quien pueden reprobar si no cumple.

Para que todos los españoles tuviéramos el mismo nivel de representatividad, las circunscripciones electorales deberían ser como la de Ceuta, es decir de unos 100.000 habitantes; y de cada una de ellas salir un diputado. Y habría 350, es decir, una circunscripción o distrito electoral por diputado en el congreso. Son los diputados de distritos electorales uninominales.

Los ciudadanos estaríamos mejor representados por diputados de distritos uninominales que por diputados provinciales elegidos en listas de partidos. Pensemos por un momento qué habría pasado en el Congreso con un asunto como la ley de desahucios,  teniendo cada diputado cientos de afectados por las hipotecas en sus distritos, ¿habrían hecho la chapuza de ley hipotecaria que hicieron, o habría sido ésta más favorable a los afectados? ¿No les habrían echado a la calle sus votantes por no defenderles?

Los votantes siempre estaremos mejor con diputados de distritos uninominales en el Congreso pues es allí donde se hacen las leyes, y donde se controla al Gobierno, y  donde en definitiva se asegura la independencia de los poderes del Estado. Y es que en democracia la ley está para cumplirse, y las leyes tienen un ciclo legal y  son el origen de lo que algunos llaman el circulo vicioso del poder; y si nuestros representantes no participan en su elaboración, nosotros quedamos como convidados de piedra de las leyes que hacen los representantes de los partidos.

La primera clave de la democracia es que en el Congreso se sienten los representantes de la gente; y que sea ésta, la gente, quien tenga la capacidad de revocarles en su caso. Y no que los diputados sean representantes de los partidos que les pusieron en sus listas, y sobre los cuales  ejercen su disciplina de voto. 
  
Y se puede tener diputados de distritos uninominales si las buenas personas de la mayoría silenciosa, presionamos de manera pacífica suave y firme. ¿Cómo? ¿Participando en el sistema para reformarlo desde dentro? No, eso no es posible. Hay que deslegitimarlo con nuestra  abstención activa, y aprovechar todas las ocasiones que nos da Internet y  las nuevas tecnología para mostrar nuestra demanda de diputados de distritos uninominales.

Si estás de acuerdo con tener diputados de distrito uninominales ya sabes: apoya con tu firma la petición de firmas que te adjunto, reflexiona sobre el tema, escribe comentarios sobre ello,   comparte el tema con tus amigos, promuévelo entre ellos etc. lo que más te convenga. Si no lo estas expón educadamente tu opinión, seguro que llegamos a una idea mejor para dejar atrás la democracia de los partidos.


Un saludo en todo caso y gracias.             

jueves, 5 de enero de 2017

Abstención activa y reivindicación de diputados de distrito

¿Por qué abstención activa y reivindicación de diputados de distrito? Porque aunque la ley está para cumplirse  la hacen los partidos de la partidocracia para beneficio de pocos y perjuicio de muchos (“presuntamente”).

El sistema electoral del régimen de partidos les permite controlar todo el ciclo de la ley: la generación de la ley por medio de sus representantes en el Congreso, la gestión de la ley a través del nombramiento de los miembros de Consejo General del Poder Judicial[1]  y desde luego la  imposición de la ley por las fuerzas de orden público bajo las ordenes directas del Gobierno cuyo presidente es el del partido con más representantes en el Congreso. Es un verdadero circulo vicioso del poder. 

Así las cosas los votantes quedan fuera del ciclo de la ley y con el único papel de cumplirla por injusta que ésta sea; y así dócilmente los votantes son desahuciados, pagan intereses abusivos de las clausulas suelo, sufren una justicia injusta por su lentitud, sufren la ley mordaza, tienen trabajos miserables permitidos por las leyes laborales y más.

El resultado del control por los partidos del ciclo legal está a la vista: corrupción, desigualdad y paro sin precedentes, trabajo en precario, puertas giratorias para los políticos entre el congreso y grandes empresas, prescripción de delitos de corrupción etc.,  lo que ha hecho crecer y crecer el  nivel de indignación de la gente  hasta un nivel casi insoportable y tal que requiere una solución sea vía reforma pacífica del régimen desde dentro, sea por cambio pacífico de régimen. 

 Sin embargo cada vez más gente piensa que la reforma del sistema desde dentro es imposible, porque ¿cómo van a regenerarlo los partidos viejos que han provocado la situación actual? Y en cuanto a los nuevos partidos, ¿cómo van a regenerarlo con planteamientos que los mayores ya hemos visto hace 40 años?

 ¿Es que Podemos y Ciudadanos ahora, son mejores que el PSOE, el PCE  y el  PP/AP de entonces? Sospechamos que no y que más pronto que tarde los nuevos partidos también serán absorbidos por el ansia de poder y la corrupción, como lo fueron en su momento los partidos de la transición.

 ¿Permitirán los nuevos partidos que en el Congreso se sienten representantes de los votantes en lugar de sus representantes cuando como los viejos toquen el poder? No, tampoco lo harán: seguirán haciéndonos votar con sus listas, ahora nuevas, de partido.

La solución pues ha de venir por un cambio pacífico del régimen de partidos actual hasta uno completamente democrático, y tal que los votantes puedan elegir a sus verdaderos representantes sin listas, en elección directa,  en distritos electorales de unas 100.000 personas en una o dos vueltas como se hace en  el Reino Unido, en Francia y en USA. Un régimen que proporcione a sus votantes diputados de distrito.

Con los diputados de distrito en el Congreso, cada votante afectado por un problema[2] podrá dirigirse al suyo y reclamarle apoyo; el diputado entonces gestionará lo necesario en el Congreso  y formará si es el caso, grupo con los diputados de otros afectados por el mismo problema y la demanda tomará fuerza.  Y si no le atiende podrá en su caso exigirle responsabilidades y revocarle o dejar de votarle en la próxima elección.

¿Cómo conseguir tener diputados de distrito? Habrá que presionar, suave pero firme porque los partidos no lo permitirán excusándose en que ello requeriría cambios constitucionales e incluso un periodo constituyente para escribir una nueva constitución.

 ¿O sí lo permitirán? Eso dependerá de cuánto les presione la opinión pública. ¿Cómo presionar? Varias formas de presionar: La abstención es una forma pacífica de presión. Recoger firmas es una forma pacífica de presionar. ¿Cuál es la mejor? ¿La abstención? ¿Las firmas? ¿Una combinación de las dos?

Dicen expertos como D. Antonio G. Trevijano y su MCRC[3]  que un 60% de abstención deslegitimará el régimen de partidos y le hará caer pacíficamente, por lo que recomiendan a sus socios y seguidores la abstención activa.

Confiemos en que tenga razón y sigamos su consejo,  ya que entre seguir votando aunque sea con la nariz tapada o abstenerse, parece mejor abstenerse para mostrar disconformidad con el régimen y forzar su caída pacifica.

Por otra parte y considerando que abstenerse de forma activa sugiere desde luego no votar en las elecciones, pero también hacer algo entre ellas,  algunos recogemos firmas en Internet para exigir la figura de los diputados de distrito[4] en el Congreso.

Si estás de acuerdo ya sabes, firma y comparte la petición. Y si puedes promociónala, lo que mejor te convenga.… Cuanto más seamos mejor.




[1] Nombramientos a dedo, ascensos por nepotismo, aforamientos, destinos de jueces obedientes o díscolos etc.
[2] desahuciados, pagar intereses abusivos de las clausulas suelo, sufrir una justicia injusta por su lentitud, la ley mordaza, tener trabajos miserables permitidos por las leyes laborales, afectados por accidentes del metro o del Alvia,  y más.