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domingo, 21 de septiembre de 2014

EL CÍRCULO VICIOSO DE LA PARTIDOCRACIA

El círculo vicioso de la partidocracia se parece al chiste aquel de los artículos del reglamento del Jefe que decía:

  • Artículo primero: el jefe siempre tiene razón. 
  • Artículo segundo: en caso de que el jefe se equivoque, se aplicará el artículo primero. Fin del reglamento del jefe.

En esa misma línea podríamos decir que el círculo vicioso de la partidocracia sería como sigue:

  • Art. 1º: La ley está para cumplirse.
  • Art. 2º: La ley la hacen los partidos y sus empleados (los diputados), en el Congreso de los diputados. Estas leyes son en su caso injustas y permiten relaciones indebidas entre los poderes ejecutivo, legislativo y judicial, También permiten relaciones de los poderes institucionales con los poderes fácticos (económicos, financieros, religiosos, medios de comunicación, grandes empresas, etc.) 
  • Art. 3º: La ley la administran los jueces, cuyo Consejo de Gobierno es elegido por los partidos y sus empleados los diputados y senadores.
  • Art. 4. La ley la imponen los cuerpos y fuerzas de la seguridad del Estado, que están al mando de los políticos en el Gobierno, que a su vez son también empleados de los partidos.
  • Art. 5º: Los Partidos, y en su caso la llamada “casta” se mantiene en el poder gracias a las listas electorales del sistema de elecciones, y éstas se preparan por los Comités Electorales de los partidos; y solo incluyen los nombres de candidatos que les son obedientes a la voz de “el que se mueve no sale en la foto”.
  • Art. 6º: Los partidos exigen “disciplina de partido” a los diputados elegidos, que para eso les pusieron en las listas.
  • Art. 7º: Los votantes participan y legitiman el círculo con sus votos una vez cada cuatro años, eligiendo las listas que los partidos les preparan.
  • Art. 8º: Fin del círculo y vuelta al Arto. 1º.


Si la situación de corrupción y desconfianza que produce el sistema electoral no fuera tan grave, el círculo vicioso de la partidocracia resultaría cómico como el chiste del jefe; pero no es así y se necesita encontrar una solución, y ésta pasa por que se destierren las listas del sistema electoral.

Romper el círculo vicioso de la partidocracia es posible a través de hacer desaparecer las listas del sistema electoral. Elegir personas, no listas, en circunscripciones de unas 100.000 personas, por sus méritos; haciendo que los candidatos se den a conocer en los barrios en lugar de como actualmente con grandes campañas de prensa de los cabezas de lista; y con capacidad por los votantes de las circunscripciones de deponerlos si no cumplen sus promesas electorales.

Este sistema electoral sería fundamental para regenerar la democracia de forma directa por los votantes, sin necesidad de ir a través de los juzgados.
Cada vez somos más que se dan cuenta que la clave para la solución pasa por el cambio del sistema electoral y que ello se puede lograr a través de las redes sociales. Resistir es vencer y cada firma cuenta. Entre todos sí se puede.

Si queréis manteneros informados de las novedades de "Necesitamos políticos de confianza"  podéis poner "Me gusta" en la página de Facebook o seguirnos en Twitter. Lo que mejor os venga. 

Y sobre todo, si piensas que para tener políticos de confianza necesitamos hacer que cambien el sistema electoral, por favor, firma la petición de firmas  y promuévela entre tus amigos. Gracias.

viernes, 19 de septiembre de 2014

¿La casta nos roba?: Una solución

Después de la votación en Escocia se le van a hacer más transferencias de poder a su Gobierno autonómico; sin embargo entre las actuales y las previstas, no llegarán, dicen los expertos, al nivel de autonomía de Cataluña. Esto, que los escoceses ya sabían antes de votar, no ha impedido que haya ganado el NO a la independencia. ¿Cómo se explica?

La respuesta debe ser que la mayoría de los escoceses se consideran suficientemente bien representados en el Parlamento de Londres y no necesitan independizarse; y seguramente es así porque el sistema electoral del Reino Unido permite elegir políticos de confianza uno a uno en circunscripciones electorales uninominales; pues, en efecto, ni en Escocia ni en ninguna parte del Reino Unido se utilizan listas electorales de partido para las elecciones. Ni abiertas ni cerradas.

En España y en Cataluña las circunscripciones, en cambio, son las provincias y se utilizan listas de partido cerradas y bloqueadas. El resultado después de 30 años es que hay sensación de corrupción generalizada en la clase política, que los parlamentarios actúan como “empleados” de los partidos, que el público tiene una gran desconfianza en lo que llama “la casta”, que en Cataluña existe un sentimiento de que “España nos roba “y una fiebre por el “derecho a decidir” para escapar de la quema y considera la independencia como la solución.

Y sin embargo puede que la independencia no sea la solución para Cataluña, mientras se elija a los parlamentarios con listas cerradas. Y listas enormes, como en la de provincia de Barcelona, en donde en las últimas elecciones tenía 80 nombres.
La solución para el problema de la “casta” política y la corrupción pasa por el cambio del sistema electoral: fuera listas de partido, elijamos personas una por una; que las circunscripciones sean de unas 100.000 personas y que los políticos elegidos puedan ser depuestos entre elecciones, si no cumplen las expectativas de sus votantes. Necesitamos un sistema electoral que asegure la independencia de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial.

Si el programa para la independencia de Cataluña incluyera el proyecto de cambio del sistema electoral en la manera que aquí se describe, muchos querríamos hacernos catalanes; sospechamos que “la casta también nos roba” y queremos tener “derecho decidir” quién está en política. Pero no lo hace, por lo que somos escépticos.
Que nadie nos distraiga “mareando la perdiz”: cambiar el sistema electoral es lo más importante para regenerar la democracia, alcanzar el “derecho a decidir” y para cortar “España nos roba”. En Cataluña y en España.

Entre todos hagamos posible el cambio. Y recuerda que tu firma, aunque sea solo en una petición de Change.org, es importante.

http://www.change.org/es/peticiones/dile-al-sr-rajoy-que-cambie-la-ley-electoral