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martes, 16 de enero de 2018

El problema es que en el Régimen del 78 no hay separación de poderes

Para la gestión correcta de lo público se requiere que haya un juego de poder entre el Estado o poder ejecutivo y la Nación o poder legislativo, donde en el Estado se sitúan los gobernantes (el gobierno, los partidos, los diputados, las administraciones etc.) y en la nación los gobernados (los trabajadores, los empresarios, los autónomos, las amas de casa, los maestros, los alumnos, los que pagan los impuestos...)


Cuando hay separación de poderes se produce el juego de poder contra-poder y se equilibran las ambiciones de los dos poderes. En cambio, cuando no hay separación de poderes el estado abusa de la nación y la corrupción pasa a ser parte del sistema.

En España no hay separación de poderes porque la nación, es decir los gobernados, no eligen directamente ni a sus representantes en el poder legislativo ni al presidente del gobierno en el poder ejecutivo.

Cuando no hay separación de poderes las leyes las hace el estado: directamente el gobierno con decretos ley, o indirectamente con sus representantes a los que tiene sometidos por la disciplina de partido; o mediante pactos con otros partidos y apoyo parlamentario de sus diputados y los trapicheos necesarios.

Cuando no hay separación de poderes la nación está indefensa frente a los abusos del poder del Estado y tiene que defenderse por medio comos: asociaciones de defensa de afectados por las hipotecas, asociaciones de afectados por grandes accidentes como los del metro, o del Alvia de Santiago, o los afectados por el terrorismo, o los grandes discapacitados, leyes de dependencia  etc.

 Cuando no hay separación de poderes no tiene importancia que los ciudadanos sepan a través de medios de comunicación los desmanes del Estado: administraciones mastodónticas con innumerables capas de estómagos agradecidos y puestos de funcionarios con funciones superfluas o duplicadas o triplicadas, corrupción, desfalcos, amiguismos, enchufismo etc.: no pasa nada mientras los políticos culpables tengan la confianza de los partidos, nadie dimite y todo sigue igual.

Cuando no hay separación de poderes no es suficiente el llamamiento a los políticos para que cesen los desmanes del estad, ni es suficiente la posibilidad de la denuncia de los hechos a una justicia siempre lenta por definición y en donde también está en cuestión la independencia del poder judicial y existen aforamientos de políticos.

Cuando no hay separación de poderes la Nación debe tomar conciencia y actuar pacíficamente para eliminar el régimen del 78 denunciando sus grandes carencias democráticas,  y sustituirlo por el régimen democrático basado en la libertad política colectiva que nos enseña D. Antonio Garcia Trevijano y su MCRC.

Si te parece correcto o deseable lo que te comento apoya la petición de firmas Changeque te adjunto compartiéndola con tus amigos, y aun mejor: entra en la páginadel MCRC mira su propuesta y en su caso haz como yo y afíliate. 

Cuantos más seamos mejor.


¡Ah! y gracias por tu tiempo.

domingo, 24 de diciembre de 2017

La cuestión catalana: su solución por los Diputados de Distrito y la propuesta de Trevijano.

La cuestión catalana es una consecuencia del Régimen del 78 del cual son parte los partidos nacionales y los nacionalistas. El gobierno catalán, sucursal del Régimen en Cataluña   ha favorecido y promocionado odio a lo español utilizando indebidamente competencias cedidas por el estado y gastando recursos económicos en medios de comunicación en campañas como “España nos roba” o exageraciones interesadas de humillaciones y violencias.

Por su parte el gobierno central, titular principal del Régimen, apoyado ocasionalmente por esos mismos partidos nacionalistas, ha contribuido grandemente con sus acciones u omisiones, a aumentar  en Cataluña el sentimiento nacionalista catalán, residual inicialmente, hasta llegar a afectar a casi la mitad de la población; y lo ha hecho concediendo indebidamente competencias y dejación de funciones, a cambio de votos durante años.

La solución a la cuestión catalana requiere un cambio de régimen, y no pasa por el advenimiento de una “republica” también de partidos, sostenida por un sistema electoral de listas con hasta 85 nombres, y con el mismo nivel de corrupción, clientelismo y enchufismo que el régimen español. Una republica que no será reconocida por  Europa ni por ningún país importante a nivel mundial; que hará sufrir a Cataluña efectos que ya se han empezado a notar durante la DUI del final de 2017,  y que dejará a España desgarrada y expuesta también a toda clase de empobrecimiento progresivo.

Mantener la unidad de España es una obligación histórica que la nación española, Cataluña incluida, tiene con sus antepasados y sus descendientes; y es vital para Cataluña y para el resto de España que la unidad de España se conserve para mantener la importancia de la nación en el concierto internacional; por lo cual destruir la unidad no puede ser parte de la solución de la cuestión catalana: ni para Cataluña ni para el resto de España.

 La solución a la cuestión catalana pasa por la desaparición del régimen de partidos del 78 en España, con Cataluña incluida, y su sustitución por “un sistema de gobierno que cumpla las dos principales reglas de juego de la democracia formal: la representación ciudadana y la separación de los poderes. Esto conlleva la elección directa de diputados de distrito mediante el sistema mayoritario uninominal (poder legislativo), la elección directa del presidente de Gobierno (poder ejecutivo) y la elección del gobierno de los jueces por parte del mundo judicial (Consejo de Justicia).” [1]

La solución a la cuestión catalana pasa por el control de los desmanes del poder ejecutivo por el poder legislativo, porque un poder solo puede ser controlado por otro poder. De ahí la importancia de la separación de poderes en origen. Las leyes han de ser redactadas por los representantes de los que las tienen que cumplir; y esos representantes son los diputados de distrito, y éstos han de ser controlados a su vez por los ciudadanos de sus respectivos distritos electorales. [2] (https://www.youtube.com/watch?v=6rnpouOHcX4)

La separación de poderes propuesta por el MCRC impide que el ejecutivo sea el único que pueda promover y promulgar leyes, y pasa esta facultad a la asamblea legislativa; y de esta manera quita la posibilidad que tiene el régimen actual de hacer aprobar leyes en el Congreso por sus propios representantes elegidos en sus listas, o mediante negociaciones partidarias extraparlamentarias con los líderes de la oposición, incluidos los nacionalistas,  porque se sabe que esos apoyos son o pueden ser fruto de negociaciones inconfesables, trapicheos de  votos, y base de la corrupción sistémica del régimen.

La solución a la cuestión catalana pasa, en fin, por la puesta en marcha de un periodo constituyente  que permita eliminar pacíficamente el régimen de partidos del 78 y sustituirlo por uno verdaderamente democrático, basado en la libertad colectiva como promueve el MCRC (Movimiento de Ciudadanos hacia la Republica Constitucional) fundado por D. A. Garcia Trevijano. Más información sobre el MCRC en: https://mcrc.es/

Si te parece correcto o deseable lo que te comento apoya la petición compartiéndola con tus amigos, y aun mejor: entra en la página del MCRC mira su propuesta y en su caso haz como yo y afíliate. Cuantos más seamos mejor.

¡Ah! y gracias por tu tiempo.



[1] De los objetivos del MCRC (Movimiento de Ciudadanos hacia la Republica Constituyente)
[2] Ver VDO de Jordi Evole sobre las funciones de los diputados de distrito en UK

viernes, 24 de noviembre de 2017

Trabajar para el siguiente y Diputados de Distrito

Quiero presentar a los amigos de Internet el concepto “trabajar para el siguiente”: una filosofía de trabajo y de vida fundada en que todas nuestras actuaciones están interrelacionadas, y que todas las acciones que como individuos realizamos, tienen influencia en otros.

Trabajar para el siguiente implica interés en él/ella y tenerle en consideración así como las consecuencias de nuestras obras, y hacerlas de manera de no producirle “hechos indeseados”; también rectificar cuando por ignorancia las hayamos producido.

Trabajar para el siguiente es particularmente importante en el campo de la política donde las acciones de los políticos afectan a tantos “siguiente”, y donde las leyes han de ser hechas para favorecer a todos los siguiente y no solo a unos pocos de ellos.

Trabajar para el siguiente se ha utilizado en empresas sensibilizadas por la responsabilidad social y sobre todo por la prevención de riesgos laborales; y se ha hecho con el liderazgo de la dirección obteniéndose resultados espectaculares en términos de ambiente laboral y de resultados económicos para la empresa y los trabajadores, lo que anima a explorar su aplicación en otros campos como en el campo de la política.

Trabajar para el siguiente puede ser implementado en el campo político igual que  en las empresas teniendo en cuenta un par de diferencias: una que la dirección de la cosa pública, es decir sus dueños somos la gente, o sea el pueblo, y otra: que los empleados es decir los  trabajadores, son los políticos.
Entonces, en la democracia de partidos actual en España ¿es en realidad el pueblo quien tiene el poder? Y ¿son realmente los políticos y los partidos en donde se encuentran los empleados de la gente? Muchos pensamos que por desgracia la respuesta es no.

El problema es que en el sistema político actual de listas electorales el poder no está en el pueblo, sino en los partidos que hacen las listas, y los diputados no son los empleados del pueblo, sino de los partidos que son quienes les pusieron en las listas y les controlan con la disciplina de partido, lo que ha llevado a una corrupción generalizada, descontento general, paro, indignación desigualdad y últimamente intentos de desmembración de la unidad territorial de España.

La solución pasa por desmontar el régimen de partidos y sustituirlo por una verdadera democracia; con diputados de distrito elegidos en distritos electorales uninominales pequeños, de tamaño barrio; elegidos por mayoría en una o dos vueltas; que bajo el control del distrito trabaje los días laborales en los parlamentos y en el fin de semana en el distrito atendiendo a sus votantes; que practique el concepto “trabajar para el siguiente” y que represente al distrito frente a los posibles desmanes del Gobierno de turno, y con la posibilidad de ser despedido por el distrito sino lo hace adecuadamente.

Diputados de distrito y trabajar para el siguiente son dos conceptos que van de la mano para beneficio del pueblo y base de una verdadera cultura democrática. Conocerlos es el primer paso para que la gente los reclame y se terminen imponiendo.

Si te ha gustado el tema compártelo con tus amigos y pídeles que firmen compartan o incluso promocionen  la petición, lo que mejor les venga, cuantos más seamos mejor.
Puedes tener más información sobre esto si me sigues en mi blog, y más ideas sobre qué hacer para tener diputados de distrito siguiendo a D. A, G. Trevijano y su MCRC (Movimiento Ciudadano para la República Constitucional), como yo hago.


Gracias.

domingo, 12 de noviembre de 2017

¿La crisis catalana es una oportunidad?



Los "indepes" catalanes pretenden sustituir el estado español  de partidos por un estado catalán de partidos desmembrando la nación española; están equivocados porque el problema es el estado de partidos, sea monárquico o republicano.

La solución para España y Cataluña es terminar con el estado de partidos y sustituirlo por un régimen democrático verdadero basado en la libertad política colectiva, que verdaderamente permita a sus  gentes elegir a sus representantes y a sus gobernantes directamente, por separado y asegurar la separación de poderes. Y ello en una España unida.

Si los "indepes" catalanes entendieran ésto y aplicaran su vigor admirable y sus energías a este fin, contarían con muchos del resto de los españoles para conseguirlo. Así la crisis catalana sería una oportunidad de mejora para todos.

PD la libertad política colectiva es un concepto de D. A. Gª Trevijano y su MCRC.

sábado, 4 de noviembre de 2017

Los partidos nacionales y los nacionalistas son todos partes del régimen del 78

Los partidos nacionales y los nacionalistas son todos partes del régimen del 78 y diseñan la política en sus cavernas y la imponen a través de sus representantes en los parlamentos y la disciplina de partido.

Cada partido tiene su propia corrupción y cuando hay consenso entre ellos hay reparto de poder; y cuando no lo hay, como en la cuestión catalana, el dialogo es imposible y nos llevan al caos.

Si cada diputado de distrito (DdD) estuviera cada fin de semana en su barrio-circunscripción atendiendo a sus  votantes, la política estaría controlada por la gente, no por los partidos. En este tipo de régimen verdaderamente democrático el caos actual no existiría, sin embargo Los partidos no consentirán porque son órganos de poder del estado. O sí si la gente se lo exige con la suficiente fuerza.


Si te parece buena idea presionar de manera pacífica a los partidos para tener un sistema representativo basado en los diputados de distrito, comparte la idea con tus amigos e invítales a firmar la petición, cuantos más seamos mejor. 

viernes, 20 de octubre de 2017

España se parece a un barco en aguas turbulentas.

La situación de España se parece a la de un barco de pasajeros que navega por un mar en tormenta, y los pasajeros no están contentos con la manera en la que el capitán lleva el barco.

Y una parte de la oficialidad ha convencido a pasajeros que ellos tienen un barco cerca, y que ellos van a manejarlo mejor  que el capitán actual. 

Esta parte de pasaje está de acuerdo en dejar el barco sin considerar que los oficiales revoltosos han aprendido a llevar barcos en la misma escuela del capitán por lo que lo esperable es que lleven el barco igual de mal.

Los oficiales revoltosos mantienen lo contrario y se apoyan en medias verdades, exageraciones e incluso mentiras acerca de la existencia de ese barco cercano e incluso acerca de sus habilidades como tripulación.

Pasajeros con más experiencia y años contemplan la situación del barco y la propuesta de los revoltosos como un “dejá vue” en barcos en una situación similar y estiman que la solución mejor para todos es cambiar al capitán y sus métodos de navegación, eligiendo a otro y mediante un sistema de elección directa en el que todo el pasaje participe.

También piensan los mayores que todo el pasaje estará mejor manteniéndose juntos en el barco grande y con su tripulación completa. Y que no es justo para ellos, los más mayores,  que los pasajeros que desean dejar el barco, muchos de ellos jóvenes y vigorosos  y los oficiales revoltosos, les abandonen a su suerte con el mal capitán y sin la fuerza de la juventud necesaria para llevar a cabo los cambios necesarios.


Hay que confiar en que el pasaje llegue a una conclusión favorable para el bien de todos porque lo previsible es que la situación de aguas turbulentas en el océano que navega el barco, es y continuará siendo turbulenta por tiempo indefinido.

viernes, 13 de octubre de 2017

Escocia vs Cataluña: el 1er problema catalán es el régimen de partidos

Se compara el caso de Cataluña con Escocia en el tema del referéndum pero hay una diferencia importante entre ellas: el sistema electoral para elegir sus representantes. En Escocia los votantes escoceses eligen a sus representantes para el Parlamento de Londres directamente, sin listas, mientras que en Cataluña los catalanes eligen a sus representantes en listas de partidos.

En Escocia donde viven 4.4 M de personas, y son parte de UK,  los votantes eligen a sus representantes en circunscripciones uninominales (es decir un representante por cada circunscripción) que tiene un tamaño tipo barrio de unos  69.000 habitantes; y hay 59 circunscripciones lo que significa que los escoceses tienen 59 representantes en el Parlamento de Londres. Y de una forma parecida eligen sus representantes para el Parlamento “autonómico” de Edimburgo.

Y en Escocia el contacto de los votantes con sus representantes, o sea con la política, es o puede ser semanal porque éstos, los representantes, trabajan durante la semana en sus Parlamentos, sea Londres o sea Edimburgo, y durante el fin de semana en sus circunscripciones,  en la oficina que cada uno de ellos tiene en su circunscripción; y cada habitante de su circunscripción, le haya votado o no, puede ir a visitarle y plantearle sus problemas.

En Cataluña (7.5M de personas) no es así; como en el resto de España, los votantes eligen a sus representantes indirectamente, con listas, en circunscripciones provinciales en las que  viven cientos de miles  de personas. (1)

El resultado es que los escoceses están representados por personas elegidas en proximidad, mientras que en Cataluña (y en España) al elegir las listas dan el visto bueno a unas personas que han elegido previamente los partidos y a la que el votantes casi no conocen, ni con la que seguramente han tenido contacto presencial ninguno. Es la diferencia entre una democracia de personas y una democracia de partidos: en Escocia la gente puede exigir responsabilidades a sus representantes elegidos, por lo cual en mucha medida manda sobre los políticos y en España no: son los partidos que hicieron las listas los que mandan sobre los políticos.

Por lo mismo, en Escocia la gente tiene representantes que les protegen de la acción de sus gobiernos, mientras que en España la gente no tiene representantes frente a la acción de nuestro gobiernos. Y eso es un problema grave porque si el gobierno y sus medios repiten “España va bien”  o “hemos superado la crisis” la gente puede terminar creyéndolo aunque no sea verdad; o si el gobierno y sus medios repite” España nos roba y para evitarlo nos conviene ser una república independiente” la gente puede también terminar por creérselo.

Quizá lo primero que necesitamos es cambiar el sistema de partidos para que no sean ellos los que nos manden y ser más como Escocia y UK, y seguramente terminaremos prefiriendo permanecer todos juntos.

(1)
Provincia
Habitantes (miles)
Representantes
Barcelona
5.500
31
Tarragona
792
6
Lerida
434
4
Gerona
753
6
Total
7.479
47

Si piensas que para tener políticos de confianza necesitamos hacer que cambien el sistema electoral, por favor, firma la petición y promuévela entre tus amigos. Gracias

Si queréis manteneros informados de las novedades de "Necesitamos políticos de confianza"  podéis poner "Me gusta" en la página de Facebook o seguirnos en Twitter. O promociona  la petición: https://www.change.org/p/diputados-de-distrito-fuera-listas-y-fuera-partidocracia. Lo que mejor os venga.